El clásico infravalorado de la Segunda Guerra Mundial que habló de los alemanes derrotados en Rusia que ya está en streaming. Se la considera la secuela espiritual de La cruz de hierro.
El cine bélico no dudó en retratar historias potentes dentro del bando perdedor. Películas como La cruz de hierro y Land of Mine (Bajo la arena) (Under Sandet, 2015), son exponentes de una forma de hacer cine que deja espacio lejos de la gloria épica. Precisamente la película que tratamos hoy se considera secuela de la segunda mencionada. Aunque las valoraciones del público fueron muy moderadas.
Cerco roto (Steiner - Das eiserne Kreuz, 2. Teil, 1979), dirigida por Andrew V. McLaglen e interpretada por Richard Burton, Rod Steiger, Helmut Griem, Klaus Löwitsch, Michael Parks, Werner Pochath, Robert Mitchum, Curd Jürgens, Véronique Vendell, Horst Janson, Joachim Hansen, Dieter Schidor, Sonja Jeannine, Bruno Dietrich, Walter Ullrich, Günter Meisner, funciona como continuación espiritual de La cruz de hierro (Cross of Iron, 1977). Aunque cambia de equipo creativo y tono, la película retoma el personaje del sargento Steiner en el contexto del frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial.
La trama: Rusia, junio de 1944. La ofensiva rusa obliga al ejército alemán a abandonar la cabeza del puente Kwai y la Península de Crimea. Aunque la división del sargento Steiner ha sufrido terribles bajas, logra reunir a los supervivientes y deslizarse a través de las líneas americanas para reunirse con el capitán Stransky. Ambos librarán una dura batalla en una ciudad francesa el mismo día en que el general Patton rompe las líneas alemanas en Avranche.
El eje narrativo se construye en torno a un grupo de soldados atrapados tras las líneas enemigas que deben abrirse paso a través de territorio hostil para reunirse con sus fuerzas. Esta situación de cerco convierte la película en un relato de supervivencia donde cada decisión implica un riesgo extremo. La misión no responde a grandes objetivos estratégicos, sino a la necesidad inmediata de escapar de un entorno donde la derrota parece inevitable.
En paralelo, la película introduce tensiones entre oficiales y soldados, reflejando la fractura interna de un ejército sometido a la presión constante del frente y a la pérdida de confianza en el mando. Steiner, como figura central, encarna una actitud pragmática frente a la guerra, alejada de la ideología y centrada en la supervivencia de sus hombres.
Cerco roto adopta un enfoque más convencional dentro del cine bélico, con mayor presencia de acción y enfrentamientos a gran escala, incluyendo combates con tanques y secuencias de batalla más abiertas. Sin embargo, mantiene un tono sombrío que subraya la inutilidad del conflicto en sus etapas finales. Ofrece una visión desencantada de la guerra, centrada en hombres atrapados en un conflicto que ya no pueden ganar, pero del que aún deben intentar salir con vida.

