No son tantas las películas que han conseguido unir con éxito la comedia y la acción, ya sea porque no conseguían un necesario equilibrio o porque su humor simplemente no tenía la más mínima gracia. Y, aún así, hemos conseguido reunir quince comedias de acción que ya deberíamos haber visto…
1. El mundo está loco, loco, loco (It´s a Mad, Mad, Mad, Mad World, 1963), de Stanley Kramer
Varios automovilistas conducen por un agreste paisaje del sur de California. De pronto, un coche les adelanta a gran velocidad y, al tomar una curva, se precipita por un barranco. Los automovilistas intentan ayudar al conductor del vehículo siniestrado, el cual, antes de morir, les confiesa que tiene escondido un botín de trescientos mil dólares en el parque de Santa Rosita.
Es un clásico de la comedia disparatada de acción. Las situaciones son hilarantes, y en el frenético desarrollo de la película, se suceden algunos gags que se quedan en el recuerdo. El plantel de actores es inacabable, entre ellos Mickey Rooney, Jonathan Winters, Sid Caesar y, cómo no, Spencer Tracy como inspector de policía que se une a la búsqueda. Muy entretenida y emocionante.
2. Asterix y las 12 pruebas (Le Douze Travaux d’Astérix, 1976), de René Goscinny, Albert Uderzo, Pierre Watrin
Corre el año 50 A.C. En la Galia, ocupada por los romanos, un pequeño poblado galo resiste de forma victoriosa a los insistentes ataques de los invasores. César sabe que hay que hacer algo para evitar verse humillado y ridiculizado. Por ello obliga a los habitantes del poblado a que elijan dos representantes que deberán superar doce pruebas que sólo los dioses podrían resistir. Lo que no sabe César es que los dos galos elegidos: Astérix, el guerrero, y Obélix, el portador de menhires, cuentan con la ayuda de la poción mágica cuya fórmula secreta solamente conoce el druida Panorámix.
Risas y buenas peleas garantizadas en esta entrega de la famosa pareja de galos, llevados a la pantalla tras el éxito del cómic francés de René Goscinny y Albert Uderzo. Un gran film de animación que cuenta con un guión del propio Goscinny, ingenioso y original. Alguna de las pruebas a las que han de someterse los dos protagonistas harán que el espectador se destornille de risa. La película entusiasmará por igual tanto al público infantil, como al adulto.
3. Huida a medianoche (Midnight Run, 1988), de Martin Brest
Un expolicía de Chicago que se dedica a capturar forajidos recibe una oferta de cien mil dólares a cambio de encontrar a un contable que se ha fugado con dinero de la mafia. A primera vista, parece un trabajo sencillo, pero resulta que hay otro cazador de recompensas que busca al mismo individuo.
El polivalente Robert De Niro demostró ser capaz de cualquier registro actoral con esta logradísima mezcla de comedia y acción, muy al estilo de su realizador, Martin Brest, responsable de la exitosa Superdetective en Hollywood. Los múltiples gags están muy bien resueltos, así como las espectaculares persecuciones y escenas de acción.
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